La Policía británica patrullará las calles de Magaluf

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La policía británica patrullará finalmente las calles más calientes de Magaluf. Pese a las dificultades para llegar a un acuerdo y a que éste se llegara a dar prácticamente por descartado hace poco más de un mes, una pareja de bobbies del cuerpo de West Midlands llegará este fin de semana a Mallorca para prestar tareas de colaboración en aquellas zonas con una importantes presencia de turistas británicos y que puedan dar cabida a problemas de orden.

Delegación de Gobierno en Baleares confirmó ayer que la llegada de la pareja de bobbies es «inminente» y que lo más probable es que inicie su actividad el próximo lunes, después de la presentación oficial prevista ante los medios.

Se trata de un acuerdo de colaboración histórico, ya que es la primera vez que la policía británica acude a la isla de Mallorca para prestar labores de apoyo y asesoramiento a la Guardia Civil. El acuerdo se enmarca en el PlanTurismo Seguro 2015, puesto en marcha por la Secretaría de Estado de Seguridad del Estado y que trata de maximizar las medidas de seguridad en diferentes puntos de la geografía española durante la época estival.

De esta manera, las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado se coordinan con los servicios de seguridad de otros países europeos en una suerte de patrullas mixtas que velan por la seguridad en puntos turísticos potencialmente conflictivos. El objetivo, se subraya desde Delegación de Gobierno, no es solo incrementar la seguridad, sino «también impulsar la cooperación internacional en la lucha contra una delincuencia global».

Así, los agentes europeos que llegan para prestar su apoyo proceden como es lógico de los países con mayor número de turistas emitidos hacia España. En Baleares los agentes de la Guardia Civil colaboran desde el pasado 1 de julio con cuatro agentes de la Polizei alemana en Calvià, tres carabinieri italianos en Alcúdia y dos gendarmes franceses en Cala Rajada (Capdepera).

Todos estos agentes permanecerán en las Islas hasta el próximo 30 de agosto y alternarán sus labores en las localidades mallorquinas citadas con otras intervenciones en municipios de Ibiza y Formentera. Sin contar a los bobbies, el número de agentes foráneos destinados al archipiélago ya duplica el de 2014.

En el caso de Baleares, la propia delegada de Gobierno, Teresa Palmer, destacaba en el comunicado de ayer que los agentes europeos «se quedan con nosotros más tiempo que en cualquier región de España».

Palmer señaló además que las patrullas mixtas internacionales se suman al incremento del 23% en el número de refuerzos de Guardia Civil y Policía Nacional.

Asimismo, agradeció la cesión de alojamientos que ha hecho el sector hotelero «de forma desinteresada» para dar cobijo a los agentes extranjeros; Palmer se refirió a ello como «uno de los habituales gestos de generosidad del sector hoteleros de estas Islas; sector que apuesta claramente por la seguridad de nuestro destino turístico».

Cabe recordar que el pasado 26 de junio la propia Delegación de Gobierno descartaba la presencia de bobbies este verano debido a las incesantes dificultades en la negociación con el gobierno británico.

El Ministerio del Interior achacó entonces a «desavenencias de última hora» la ruptura del acuerdo y destacó que la presencia de policías británicos tendría un importante efecto disuasorio en zonas como Magaluf, donde jóvenes turistas espoleados por el alcohol, opinaron, tienden a respetar más a la familiar figura del bobbie que a la de los agentes locales; y es que el mayor grado de empatía del policía británico con sus compatriotas -además de su total dominio del idioma- posibilita una actuación más efectiva de las fuerzas del orden.

Finalmente, el acuerdo ha fructificado y desde Delegación de Gobierno se destaca la llegada de los bobbies como una puerta abierta a futuras colaboraciones de mayor calado. Y es que cabe recordar que los agentes británicos sólo tendrán tiempo de permanecer en las Islas por espacios de tres semanas como mucho, con la temporada alta habiendo sobrepasado ya su ecuador.

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Concienciar al turista

Según informó a Efe la Embajada del Reino Unido en Madrid, los agentes británicos deberán «participar en patrullas proactivas con la idea de proporcionar mayor tranquilidad tanto a los turistas como a la población local».

Además, el jefe de Policía de West Midlands declaró a través de un comunicado que «es un placer para nosotros poder ofrecer este apoyo a nuestros colegas españoles».

Por su parte, el embajador británico Simon Manley destacó que la presencia de los agentes «servirá para recordar a los turistas británicos lo importante que es observar las leyes y las costumbres locales, de forma que sus vacaciones transcurran de forma segura».

En cualquier caso, los policías británicos llegan justo en un verano en que hoteleros y responsables municipales se están congratulando de los efectos positivos que están teniendo las ordenanzas anticívicas aprobadas precisamente con el fin de regular actividades como el pubcrawling y de paso controlar desmanes etílicos varios en las calles de Magaluf. Según los propios hoteleros, el giro experimentado respecto a la temporada pasada ha sido de «180 grados».

Los bobbies no solo operarán en Magaluf; también prestarán su apoyo en el municipio de Sant Antoni, en Ibiza. Por lo menos en lo que respecta al núcleo calvianer, patrullarán junto a la Guardia Civil en turnos de ocho horas, entre las siete de la mañana y las diez de la noche.

nuncio.

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